Buki tiene un nuevo amigo

viernes, 26 de noviembre de 2010

Medicamentos


Los medicamentos para la enfermedad de Parkinson comprenden tres categorías. La primera categoría comprende medicamentos que funcionan directa o indirectamente para aumentar el nivel de dopamina en el cerebro. Los medicamentos más comunes para la enfermedad son precursores de la dopamina, sustancias como levodopa que cruzan la barrera sanguínea-cerebral y luego cambian a dopamina. Otros medicamentos imitan a la dopamina o previenen o retrasan su descomposición. La segunda categoría de medicamentos para la enfermedad de Parkinson afecta a otros neurotransmisores corporales con el fin de aliviar algunos síntomas de la enfermedad. Por ejemplo, los medicamentos anticolinérgicos interfieren con la producción o la captación del neurotransmisor acetilcolina. Estos medicamentos ayudan a reducir los temblores y la rigidez muscular, que pueden deberse a tener más acetilcolina que dopamina. La tercera categoría de medicamentos recetados para la enfermedad comprende medicamentos que ayudan a controlar los síntomas no motores de la enfermedad, o sea, los síntomas que no afectan el movimiento. Por ejemplo, se puede recetar antidepresivos a las personas con depresión relacionada con la enfermedad. (NINDS, 2009)

lunes, 22 de noviembre de 2010

Absurdo

Recuerdo, que en una ocasión tuve que ir a la sala de urgencias por un fuerte dolor en el pecho, mi esposo le comento al médico de guardia que no siempre podía realizar mis actividades cotidianas, a lo que ella contesto -¿por qué? solo tiene parkinson- ???, su único problema deben ser los temblores......
Que absurdo la falta de información de lo de esta enfermedad puede provocar en tu cuerpo y en tu mente. los médicos no te explican como tu vida se vera afectada por los síntomas y efectos secundarios, pero cuando hablas con personas que padecen lo mismo, te das cuenta de lo complejo de los síntomas y como te cambia la vida.
Recuerdo que al inicio yo me sentía culpable por que pensaba que exageraba mi dolor o mis depresiones entre otras cosas, pero no, el parkinson puede afectar tu calidad de vida e inclusive limitarte a un grado de dependencia.
Pero no debemos quejarnos, después de todo, solo es parkinson.

Janet

martes, 9 de noviembre de 2010

Michael J. Fox Foundation for Parkinson's Research. Clinical Intervention Awards - An Edmond J. Safra Core Programs for PD Research

Ámbito: INTERNACIONAL

Plazo de presentación: 13 de diciembre de 2010

Descripción: Ensayos clínicos en tratamiento de la Enfermedad de Parkinson de hasta 3 años de duración.

Más información

http://www.michaeljfox.org/research_openFundingPrograms_program.cfm?ID=25





lunes, 8 de noviembre de 2010

Avance médico mejora vida de pacientes con Parkinson

León, Gto.-Gracias a los avances en tratamiento médico que ha tenido México en los últimos 20 años hoy se presenta ya en la Reunión Anual de la Academia Mexicana de Neurología, que tiene como sede León, el nuevo medicamento que mejorara la calidad de vida para los pacientes con la enfermedad de Parkinson pues será de toma de una vez al día con efecto las 24 horas que saldrá a la venta en los próximos días y sustituirá las tres pastillas anteriores.

Así lo dio a conocer hoy en el simposium de esta jornada y también en entrevista exclusiva para MILENIO la doctora Minerva López, neuróloga mexicana, quien es la coordinadora de la consulta externa del Hospital General de México.

La especialista explicó que esto beneficiará al paciente y al médico, y mejorará la respuesta al tratamiento, al cumplimiento de los pacientes a su terapia y redundará en tener un mejor control de la enfermedad de Parkinson, mejor calidad de vida, más libertad de movimiento, y también una tranquilidad para el cuidador del paciente.

“Ya tenemos en México el Pramipexol que se toma cada 8 horas, y ahora el nuevo fármaco que va salir en unos días a la venta es Pramipexol de liberación prolongada, y este va ser de una toma al día”, anunció.

Apenas abrió la Reunión Anual de la Academia Mexicana de Neurología en León, evento que congrega la participación de reconocidos neurólogos especialistas de México así como de Latinoamérica, y de inmediato se desprendió esta importante noticia en el simposium, en el que participó la neuróloga mexicana Minerva López.

“Esto va mejorar la adherencia terapéutica ya que los pacientes tienen que tomar una sola dosis de este medicamento al día, generalmente por la noche, se puede hacer el cambio de un día para otro rápido y fácilmente para mejorar, sin tener que hacer ningún tipo de otro cambio de medicamento, lo que hace que sea más fácil el medicamento de la terapia, la deliberación inmediata a la liberación de formulación extendida”, dijo.

Y es que en la actualidad se sabe que el 20 por ciento de los pacientes bajo tratamiento con enfermedad de parkinson no toman la dosis total de fármaco que le es preescrito por su médico. Es decir, incumplen en el número de tabletas que toman al día, lo que impacta directamente en el control de los síntomas y en la evolución de la enfermedad.

Luego. Del 80 por ciento de los pacientes restantes que sí toman la dosis total del número de tabletas al día se ha encontrado en forma universal que tienen un incumplimiento en el horario en el que lo toman, según lo dictan las estadísticas.

“De tal manera que no lo toman en los intervalos de tiempo que lo deben de tomar y esto también impacta enormemente en la respuesta de los síntomas y esto hace que el paciente no tenga una buena evolución o desarrolle complicaciones en el tratamiento por tener una toma inadecuada de los fármacos”, detalló la doctora Minerva López.
Mauricio Zapiáin Flores

Fuente: Milenio.com
12/10/2010

jueves, 4 de noviembre de 2010


La invalidez laboral por la Enfermedad de Parkinson
Como ocurre con el Alzheimer, el Parkinson es una enfermedad ligada a la madurez y la vejez. No obstante, a diferencia de la anterior, se detectan muchas veces casos de esta enfermedad en personas menores de cuarenta años, e incluso algunos otros aislados entre menores de veinte.
De manifestarse la enfermedad en un trabajador, especialmente cuando para las labores que realiza le es totalmente indispensable poder manejar con precisión sus manos y brazos (por ejemplo, por controlar maquinaria pesada) podría quedar en grave riesgo su capacidad para obtener ingresos en un futuro inmediato.
De ahí que, para estos casos precoces (entre personas menores de 65 años de edad), la Seguridad Social admita su carácter altamente invalidante de la persona. En los peores casos, cuando la enfermedad alcanza mayor virulencia, la persona podría incluso necesitar la ayuda de otra para poder desenvolverse, reconociéndose para estos casos la gran invalidez.
Si comenzaras a sufrir los estragos del Parkinson de manera prematura, viéndose con ello afectado tu trabajo, no dudes en acudir a tu Doctor. Los registros médicos que puedas recopilar te serán de gran utilidad a la hora documentar tu solicitud de invalidez ante la Seguridad Social, si en un momento dado no pudieras continuar desempeñando tu empleo.
José Alberto Andríowww.aa-indemnizaciones.com

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Tras el diagnóstico


No se si te paso algo similar, pero cuando te dicen que tienes parkinson no sabes como reaccionar, sigues al pie de la letra lo que te dicen los médicos ya con un poco de calma y horas de investigación, te das cuenta de la falta de información que no te proporcionan te provoco grandes momentos de angustia y que puedo ser vital, en algunas decisiones, o no se dan cuenta que te esta cambiando la vida con el diagnóstico.
La incertidumbre daña. pero la indiferencia aniquila,

Nuevo Tratamiento para la Depresión y el Parkinson

La estimulación cerebral profunda, por medio de impulsos eléctricos, representa un avance en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson, los dolores crónicos y la depresión; pudiendo ser eficaz también para otros trastornos.
Los efectos de este importante elemento clínico pueden ser espectaculares en algunos pacientes; y aunque no curan, pueden controlar los síntomas por mucho tiempo.
Se trata de un marcapasos cerebral de características muy sencillas: una batería es implantada en el pecho del paciente para enviar impulsos eléctricos estables a un área determinada del cerebro y ese estímulo puede corregir o interrumpir la actividad eléctrica disfuncional entre neuronas, que es la que ocasiona los síntomas.
La velocidad, intensidad y duración de estos impulsos eléctricos pueden ser ajustados por el médico según las necesidades.
Este tratamiento disminuye los temblores que afectan a los enfermos de Parkinson y también son eficaces en otras patologías, como los dolores crónicos y la depresión.
Es un método que ya ha sido aplicado a más de 35000 pacientes con buenos resultados y el avance de la tecnología impulsa a los investigadores a estudiar sus efectos en otras patologías.
Los niños afectados por distonía, luego del tratamiento pueden llevar una vida normal, e incluso llegar a abandonar la silla de ruedas; y las personas con cefáleas agudas y otros dolores crónicos han tenido una mejoría inmediata.
Existen buenas perspectivas para el tratamiento de depresiones profundas; los trastornos obsesivos compulsivos, el síndrome de Tourette, la anorexia y la obesidad.
Algunos investigadores piensan que también podría retardar la pérdida de la memoria relacionada con la enfermedad de Alzehimer.
Las neuronas se comunican entre si por medio de impulsos eléctricos, de manera que prácticamente todas las alteraciones cerebrales podrían ser tratadas con este método.
Por ahora, la tecnología sólo permite emitir impulsos eléctricos estables que no pueden variar por si mismos, pero es posible que en los próximos diez años se pueda disponer de un aparato que sea capaz de accionarse y desactivarse según las necesidades de cada momento.
La ventaja de este método es que es reversible, o sea que si resulta ineficaz se puede eliminar sin dejar rastros.
Sin embargo, del uno al tres por ciento de los pacientes pueden sufrir un accidente cerebro vascular con este procedimiento; y un porcentaje aún más elevado puede desarrollar infecciones que no obstante pueden ser controladas; pero a diferencia de otros métodos, este tratamiento no modifica la estructura física del cerebro.
El efecto de la electricidad en el cuerpo data del primer siglo después de la era cristiana, cuando los médicos de los emperadores descubrieron que la gota y las cefaleas podían aliviarse con las descargas eléctricas que emitían los peces torpedos al hostigarlos.
Benjamín Franklin, en 1774, constató que la electricidad estática producía contracciones musculares, y años después Luigi Galvani advirtió que la estimulación del nervio ciático de una rana muerta producía una sacudida en su muslo.
Así fue cómo se supo que cada músculo del cuerpo está controlado por impulsos eléctricos provenientes de una región específica del cerebro.
En Estados Unidos, hay más de 250 hospitales que realizan tratamientos para trastornos de movilidad mediante estimulación cerebral profunda.
Para realizar esta intervención, los pacientes pueden mantenerse despiertos, porque en el cerebro no existen terminaciones nerviosas, que son las que registran el dolor, y sólo se les aplica anestesia local para hacer un pequeño orificio en el cráneo.
Es una tarea que exige mucha precisión para localizar la zona afectada y no producir ningún daño en otra región.
Lo ideal sería que la estimulación cerebral profunda pudiera ser mejorada al mismo nivel del funcionamiento de los marcapasos cardiacos, que vigilan el corazón del paciente y envían una descarga eléctrica sólo al registrar que no late en forma correcta.
Para llegar a este nivel se necesita conocer el lenguaje de las neuronas, o sea cómo se comunican y qué patrones eléctricos corresponden a cada una de las funciones.
Los resultados de esta técnica son muy auspiciosos aunque no se sepa aún cómo actúa exactamente la estimulación cerebral profunda ni cuál es la falla cerebral que produce los síntomas.
Fuente: “Investigación y Ciencia-Mente y Cerebro”, Morten L. Kringelbach y Tipu Z. Aziz.

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